martes, 14 de mayo de 2013

Tallarines de espinacas

Es genial cuando así, por las buenas, llega alguien con un regalo para ti. Mi hermana y familia me han traído una maquinita para hacer pasta!! Gracias de nuevo :D Y claro, me moría por estrenarla! Así que me puse manos a la obra y este ha sido el primer resultado, que hay muchos más!
El que piense que hacer pasta casera es un coñazo, se equivoca y no sabe lo que se pierde!!

Ingredientes:
200 gr de harina de trigo
2 huevos medianos
1 pizquita de sal
2 cdas de aceite de oliva
50 gr de espinacas frescas

Lavaremos bien las espinacas, escurriremos, trocearemos y las batiremos con los huevos y una pizca de sal.
En un bol grande (o en la encimera directamente) pondremos la harina y haremos un hueco en el centro. Vertemos dentro la mezcla de huevo y el aceite.
Con un tenedor o con la mano, incorporaremos la harina de alrededor poco a poco hacia dentro, hasta integrarla toda. Comenzaremos a amasar. En unos diez minutos la masa tendrá un aspecto liso y se habrá vuelto totalmente verde, con un color uniforme, señal de que está preparada. La reservamos envuelta en film transparente.

Sujetamos bien la máquina a la encimera o como en mi caso, a una tabla grande y pesada que tengo, porque el canto de mi encimera es demasiado gruesa para el tornillo que trae.
Dividimos la masa en porciones pequeñas y las aplastamos un poco con el rodillo buscando darles forma más o menos rectangular. Trabajaremos siempre sobre una superficie enharinada ligeramente o se nos pegará todo. También es muy importante enharinar cada paño de masa cada vez que vayamos a estirar de nuevo.
Pasaremos cada trozo de masa por la abertura más grande un par de veces, en mi máquina "Ernesto" (del Lidl) es el número 7. Bajaremos al 5 y le daremos una nueva pasada.
Finalmente volvemos a pasarla por el 3,2 o 1, dependiendo del grosor que busquemos. Yo la dejo en el 2. Luego enharinaremos una última vez sacudiendo ligeramente el exceso, y pasaremos los paños de pasta por el cortador de tallarines.
Podemos cogerlos según van saliendo de la máquina con un palito (palillos chinos en mi caso) y colocarlos en algún sitio donde queden colgados (dentro de una olla alta o en mi caso un estante especiero) mientras no los utilicemos o incluso podemos dejarlos secar del todo para guardarlos durante 3 o 4 días. Si no usamos los palitos vamos echando los tallarines en una bandeja ahuecándolos un poco para que no se apelmacen.
Esta pasta fresca sólo necesitará cocer 3 o 4 minutos como mucho, en agua salada hirviendo, con lo cual yo la dejo "colgada" para que no se pegotée si voy a tardar mucho en preparar la salsa.
En este caso los presenté (lo siento, he perdido las fotos :(buaaaa :´() con un pesto de almendra que podéis ver en esta entrada, pero los podéis acompañar de lo que queráis, una buena salsa de tomate, o incluso con un sencillo sofrito de ajos laminados y orégano están muy buenos!!
El resultado a mi juicio es una pasta increíblemente ligera, más sabrosa y suave y con un buen "dente". Se apelmaza menos y aguanta más una vez cocida fuera del agua sin resecarse, en un tupper, eso sí.
En breve os mostraré mi pasta casera de tomate seco y de tinta de chipirón.... para chuparse los dedos!!!
Animáos que es muy fácil!! :D



 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Boquerones con bizcocho de La Parroquia

Una se siente orgullosa de sus amigos, aunque sean cibernéticos, sobre todo cuando se les ve subir como la espuma. Y si además la espuma es de mayonesa y con sifón, pues no te digo más.....
Siempre he sido muy fan de David Monaguillo, por eso algunas de sus recetas (muchas, diría yo) se han quedado a engrosar mi haber culinario, y hoy os traigo una con la que he quedado como una reina en más de una ocasión. Muy nuestra, muy de siempre, pero con un acertado golpe de tuerca de un gran Crack de los fogones. Mi marido pregona a los cuatro vientos que una receta de David jamás sale mal, y yo, que soy la que las cocina (que él sólo devora) lo ratifico absolutamente.
 
Componentes de esta tapa cañí:
Boquerones en vinagre, por lo ácido de sus críticas que siempre aciertan en algún clavo.
Bizcocho de Olivas negras, por lo dulce y lo salado de los comentarios que recibe por decir lo que se le viene en gana, o lo que es lo mismo... verdades como puños.
Praliné de patatas fritas, por esas vueltas de tuerca que elevan su quehacer a otra "esfera" diferente.
Espuma de mayonesa, por ponerle algo ligero a algo de "tanto peso".
 
Total, ingredientes de una tapa nuestra de toda la vida pero a lo Monaguillo! O sea... espectacular!!!
Os dejo su enlace directamente porque su blog es visita obligada y yo no tengo nada más que añadir. Los que no le conocéis aún (cosa insólita) os quedaréis en su cocina para siempre. David tira el tabique, que no cabemos ya!!! :P
 
Mis fotos de esta delicia:
 
 
El bizcocho de olivas negras, una delicia por sí solo



 

sábado, 9 de febrero de 2013

Orejas de Carnaval

Carnaval, carnaval ♫ ♪ ♫... Ay! con lo que a mi me gustaba disfrazarme, y ahora disfrazamos al peque y de milagro! este año será Batman!! jajaja
Os traigo la receta de las tradicionales Orejas de Carnaval. No pensaba hacerlo, porque sé que estos días se puede encontrar por cientos en cualquier parte, pero cuando una seguidora incondicional te pide que la subas al blog, no te puedes negar y además lo haces con gusto!  Un beso Susana, ya me contarás ;)

En casa desde siempre las hacemos con orujo, pero podéis sustituir ese licor por anís dulce o incluso por vino blanco, y también quedan estupendas.

Ingredientes:
1 vaso de chupito (65 ml más o menos) lleno de orujo blanco
El mismo vaso de chupito lleno de aceite de girasol
2 huevos
2 cucharadas soperas de azúcar
1 cucharadita de levadura química
1/2 k de harina
Aceite para freir
Azúcar para espolvorear

NOTA -*- Según el tipo y calidad de la harina es posible que necesitéis añadir un chupito de leche o agua templada porque la masa quede demasiado dura. Aunque para evitar esto, os aconsejo que separéis antes de empezar aproximadamente dos cucharadas de harina y la utilicéis sólo si es imprescindible.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Batiremos los huevos con el azúcar y agregaremos el aceite y el orujo.
En un bol grande pondremos la harina y la levadura, haremos un hueco y verteremos allí la mezcla de huevos. Iremos incorporando la harina de alrededor. Cuando toda esté bien integrada, amasaremos bien sobre la encimera hasta que consigamos una masa elástica y fina.
Aceitaremos la encimera y el rodillo para estirar la masa. Para trabajar mejor cogeremos un tercio solamente.
Mi experiencia me dice que del grosor de la masa depende si quedan o no crujientes. A mayor grosor más blanditas quedan después de fritas. Así que yo la estiro muchisimo, casi que quede transparente, e incluso después de cortar las porciones vuelvo a pasar el rodillo individualmente, porque nos encantan super crujientes!!
Freiremos en aceite bien caliente, mejor pocas cada vez, o se os quemarán.  Unos segundos por cada lado. En cuanto empiezan a salir "ojos" y a dorarse un poco, les damos la vuelta, las tenemos unos segunditos más y rápidamente las ponemos a escurrir sobre un papel de cocina. Espolvorear de azúcar, o mezcla de azúcar y canela.
Os recomiendo que antes de empezar preparéis un plato grande con varias capas de papel de cocina y que tengáis bien a mano el azucarero para espolvorearlas rápidamente, en cuanto se sacan del aceite o no se les pegará bien el azúcar.
Con esas cantidades salen orejas para todo el rellano, pero tranquilos que con lo ricas que están daréis buena cuenta de ellas enseguida. Aunque podéis hacer la mitad de cantidades o congelar parte de la masa para otra ocasión. A disfrutar!!! Feliz Carnaval!!

martes, 22 de enero de 2013

Postre de Papaya


Necesitáis un postre delicioso y rapidísimo? pues en 5 minutos lo tendréis.

Ingredientes:

1 papaya pequeña
50 ml de nata para montar
100 gr de queso para untar
50 ml de leche condensada
1 cda. de zumo de limón
50 ml de cointreau
2 cdas de miel de brezo
una ramita de hierbabuena fresca

Tan fácil como pelar la papaya, retirarle las semillas y cortarla en cubitos pequeños, como de un centímetro. Mezclamos con la miel que habremos calentado un poquito para que esté más líquida y añadimos el licor, que podéis sustituir por el que más os guste, incluso de esos sin alcohol si lo van a tomar los niños.
Aparte en un bol ponemos la nata, el queso, la leche condensada y el zumo de limón, y batimos hasta que la nata monte, obteniendo una mezcla bastante consistente que meteremos a la nevera hasta la hora de emplatar el postre.
Para servir ponemos en un vaso o copa transparente unas cucharadas de la papaya aderezada y un poquito del jugo que haya soltado. Con una cuchara grande hacemos una quenelle  con la mezcla de nata que habrá cuajado y resultará algo similar a una mousse (o nos dejamos de franchutadas y cogemos una buena cucharada :P y listo) y la colocamos sobre la papaya. Adornamos con unas hojitas de hierbabuena picada y a disfrutar de este postre express!!