domingo, 8 de septiembre de 2013

"Ravioli Morisco" de calabacín y remolacha roja


Regreso del verano dando forma a un "asunto pendiente".
En junio participé en el concurso "Las 300 de Baeturia" una empresa de Aceite ecológico que presentaba dos de sus variedades, y que fue organizado por Sabor en Cristal. Recibí como premio un par de botellas preciosas de un Aceite de Oliva realmente estupendo. Prometí presentarles una receta con él, y aquí está este rico aperitivo facilísimo de hacer, original y muy saludable, inspirado en una propuesta de Xabier Gutiérrez.


Me ha costado volver buf pero en compensación os voy a dejar dos recetas por el precio de una!! :D


La huerta está dando sus frutos muy deprisa y hay que poner a funcionar la imaginación para no comer el mismo producto siempre de la misma forma. Este año hemos cultivado remolacha de mesa que está muy rica simplemente cocida y  en ensalada, aunque para esta receta le he dado un toque diferente y me ha gustado tanto que he preparado varias en conserva.
Os lo cuento:

Para la remolacha en conserva
1 remolacha roja
Agua que la cubra
1 cebolla roja
Vinagre blanco
Miel
Sal y canela

La cocemos entera, bien lavada y sin pelar hasta que esté tierna. Guardamos una taza del caldo de cocción. Dejamos enfriar un poco para no quemarnos, la pelamos y la cortamos en rodajas como de medio centímetro, o como nos guste, claro. Reservamos. Cortamos la cebolla también en aros del mismo grosor.
En un bote de cristal vamos alternando rodajas de remolacha y de cebolla hasta llenarlo.
El aliño consiste en poner en un cazo 1 taza del caldo de cocción de la remolacha, 1/2 taza de miel, 1/2 taza de vinagre blanco, una pizca de sal y otro pizquito de canela, y llevar a ebullición. La canela le da un toque morisco muy sutil y buenísimo, aunque si no os gusta podéis prescindir de ella.
Rellenamos el bote hasta arriba con el aliño hirviendo, procurando que no queden burbujas de aire. Tapamos bien inmediatamente para que haga el vacío y guardamos al menos 72 horas antes de consumir (aunque confieso que la primera la comí a las 24 horas y ya estaba de cine) ;) 

Para el Ravioli de calabacín
1 calabacín pequeño
Remolacha en conserva
Picadillo de almendra tostada
Aceitunas verdes
Aceite de Oliva Virgen Extra (en este caso variedad Morisca, de Baeturia Orgánic)
Sal, vinagre blanco y comino en polvo

Con una mandolina o un cuchillo bien afilado hacemos lonchas muy finas de calabacín y recortamos la remolacha también loncheada con un cortapastas circular, para dejarla de un tamaño similar al del calabacín.
Hacemos una vinagreta con una medida de aceite de oliva virgen extra Morisca Baeturia, ;) media del caldo de la cocción de la remolacha, unas gotas de vinagre (recordad que lleva ya vinagre el caldo de la remolacha), sal y una pizquita de comino (junto a la canela del aliño de la remolacha, hace más morisco aún el plato jajaja)  Emulsionamos bien.
Mezclamos el picadillo de almendra con la aceituna picada muy fina y añadimos un chorro de la vinagreta para ligarlo.
Montamos el "ravioli" colocando una loncha de calabacín, una de remolacha y una cucharadita del picadillo de almendra y aceituna. Tapamos con otra loncha de calabacín, regamos con un chorrito de la vinagreta y adornamos con unos granitos de almendra y un arito de aceituna. Salpicamos el plato con más vinagreta y por supuesto con unas gotas de Aceite, y a disfrutar! :D  Delicioso y sorprendente, os lo aseguro.
Aquí tenéis el resultado 

martes, 14 de mayo de 2013

Tallarines de espinacas

Es genial cuando así, por las buenas, llega alguien con un regalo para ti. Mi hermana y familia me han traído una maquinita para hacer pasta!! Gracias de nuevo :D Y claro, me moría por estrenarla! Así que me puse manos a la obra y este ha sido el primer resultado, que hay muchos más!
El que piense que hacer pasta casera es un coñazo, se equivoca y no sabe lo que se pierde!!

Ingredientes:
200 gr de harina de trigo
2 huevos medianos
1 pizquita de sal
2 cdas de aceite de oliva
50 gr de espinacas frescas

Lavaremos bien las espinacas, escurriremos, trocearemos y las batiremos con los huevos y una pizca de sal.
En un bol grande (o en la encimera directamente) pondremos la harina y haremos un hueco en el centro. Vertemos dentro la mezcla de huevo y el aceite.
Con un tenedor o con la mano, incorporaremos la harina de alrededor poco a poco hacia dentro, hasta integrarla toda. Comenzaremos a amasar. En unos diez minutos la masa tendrá un aspecto liso y se habrá vuelto totalmente verde, con un color uniforme, señal de que está preparada. La reservamos envuelta en film transparente.

Sujetamos bien la máquina a la encimera o como en mi caso, a una tabla grande y pesada que tengo, porque el canto de mi encimera es demasiado gruesa para el tornillo que trae.
Dividimos la masa en porciones pequeñas y las aplastamos un poco con el rodillo buscando darles forma más o menos rectangular. Trabajaremos siempre sobre una superficie enharinada ligeramente o se nos pegará todo. También es muy importante enharinar cada paño de masa cada vez que vayamos a estirar de nuevo.
Pasaremos cada trozo de masa por la abertura más grande un par de veces, en mi máquina "Ernesto" (del Lidl) es el número 7. Bajaremos al 5 y le daremos una nueva pasada.
Finalmente volvemos a pasarla por el 3,2 o 1, dependiendo del grosor que busquemos. Yo la dejo en el 2. Luego enharinaremos una última vez sacudiendo ligeramente el exceso, y pasaremos los paños de pasta por el cortador de tallarines.
Podemos cogerlos según van saliendo de la máquina con un palito (palillos chinos en mi caso) y colocarlos en algún sitio donde queden colgados (dentro de una olla alta o en mi caso un estante especiero) mientras no los utilicemos o incluso podemos dejarlos secar del todo para guardarlos durante 3 o 4 días. Si no usamos los palitos vamos echando los tallarines en una bandeja ahuecándolos un poco para que no se apelmacen.
Esta pasta fresca sólo necesitará cocer 3 o 4 minutos como mucho, en agua salada hirviendo, con lo cual yo la dejo "colgada" para que no se pegotée si voy a tardar mucho en preparar la salsa.
En este caso los presenté (lo siento, he perdido las fotos :(buaaaa :´() con un pesto de almendra que podéis ver en esta entrada, pero los podéis acompañar de lo que queráis, una buena salsa de tomate, o incluso con un sencillo sofrito de ajos laminados y orégano están muy buenos!!
El resultado a mi juicio es una pasta increíblemente ligera, más sabrosa y suave y con un buen "dente". Se apelmaza menos y aguanta más una vez cocida fuera del agua sin resecarse, en un tupper, eso sí.
En breve os mostraré mi pasta casera de tomate seco y de tinta de chipirón.... para chuparse los dedos!!!
Animáos que es muy fácil!! :D



 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Boquerones con bizcocho de La Parroquia

Una se siente orgullosa de sus amigos, aunque sean cibernéticos, sobre todo cuando se les ve subir como la espuma. Y si además la espuma es de mayonesa y con sifón, pues no te digo más.....
Siempre he sido muy fan de David Monaguillo, por eso algunas de sus recetas (muchas, diría yo) se han quedado a engrosar mi haber culinario, y hoy os traigo una con la que he quedado como una reina en más de una ocasión. Muy nuestra, muy de siempre, pero con un acertado golpe de tuerca de un gran Crack de los fogones. Mi marido pregona a los cuatro vientos que una receta de David jamás sale mal, y yo, que soy la que las cocina (que él sólo devora) lo ratifico absolutamente.
 
Componentes de esta tapa cañí:
Boquerones en vinagre, por lo ácido de sus críticas que siempre aciertan en algún clavo.
Bizcocho de Olivas negras, por lo dulce y lo salado de los comentarios que recibe por decir lo que se le viene en gana, o lo que es lo mismo... verdades como puños.
Praliné de patatas fritas, por esas vueltas de tuerca que elevan su quehacer a otra "esfera" diferente.
Espuma de mayonesa, por ponerle algo ligero a algo de "tanto peso".
 
Total, ingredientes de una tapa nuestra de toda la vida pero a lo Monaguillo! O sea... espectacular!!!
Os dejo su enlace directamente porque su blog es visita obligada y yo no tengo nada más que añadir. Los que no le conocéis aún (cosa insólita) os quedaréis en su cocina para siempre. David tira el tabique, que no cabemos ya!!! :P
 
Mis fotos de esta delicia:
 
 
El bizcocho de olivas negras, una delicia por sí solo



 

sábado, 9 de febrero de 2013

Orejas de Carnaval

Carnaval, carnaval ♫ ♪ ♫... Ay! con lo que a mi me gustaba disfrazarme, y ahora disfrazamos al peque y de milagro! este año será Batman!! jajaja
Os traigo la receta de las tradicionales Orejas de Carnaval. No pensaba hacerlo, porque sé que estos días se puede encontrar por cientos en cualquier parte, pero cuando una seguidora incondicional te pide que la subas al blog, no te puedes negar y además lo haces con gusto!  Un beso Susana, ya me contarás ;)

En casa desde siempre las hacemos con orujo, pero podéis sustituir ese licor por anís dulce o incluso por vino blanco, y también quedan estupendas.

Ingredientes:
1 vaso de chupito (65 ml más o menos) lleno de orujo blanco
El mismo vaso de chupito lleno de aceite de girasol
2 huevos
2 cucharadas soperas de azúcar
1 cucharadita de levadura química
1/2 k de harina
Aceite para freir
Azúcar para espolvorear

NOTA -*- Según el tipo y calidad de la harina es posible que necesitéis añadir un chupito de leche o agua templada porque la masa quede demasiado dura. Aunque para evitar esto, os aconsejo que separéis antes de empezar aproximadamente dos cucharadas de harina y la utilicéis sólo si es imprescindible.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Batiremos los huevos con el azúcar y agregaremos el aceite y el orujo.
En un bol grande pondremos la harina y la levadura, haremos un hueco y verteremos allí la mezcla de huevos. Iremos incorporando la harina de alrededor. Cuando toda esté bien integrada, amasaremos bien sobre la encimera hasta que consigamos una masa elástica y fina.
Aceitaremos la encimera y el rodillo para estirar la masa. Para trabajar mejor cogeremos un tercio solamente.
Mi experiencia me dice que del grosor de la masa depende si quedan o no crujientes. A mayor grosor más blanditas quedan después de fritas. Así que yo la estiro muchisimo, casi que quede transparente, e incluso después de cortar las porciones vuelvo a pasar el rodillo individualmente, porque nos encantan super crujientes!!
Freiremos en aceite bien caliente, mejor pocas cada vez, o se os quemarán.  Unos segundos por cada lado. En cuanto empiezan a salir "ojos" y a dorarse un poco, les damos la vuelta, las tenemos unos segunditos más y rápidamente las ponemos a escurrir sobre un papel de cocina. Espolvorear de azúcar, o mezcla de azúcar y canela.
Os recomiendo que antes de empezar preparéis un plato grande con varias capas de papel de cocina y que tengáis bien a mano el azucarero para espolvorearlas rápidamente, en cuanto se sacan del aceite o no se les pegará bien el azúcar.
Con esas cantidades salen orejas para todo el rellano, pero tranquilos que con lo ricas que están daréis buena cuenta de ellas enseguida. Aunque podéis hacer la mitad de cantidades o congelar parte de la masa para otra ocasión. A disfrutar!!! Feliz Carnaval!!

martes, 22 de enero de 2013

Postre de Papaya


Necesitáis un postre delicioso y rapidísimo? pues en 5 minutos lo tendréis.

Ingredientes:

1 papaya pequeña
50 ml de nata para montar
100 gr de queso para untar
50 ml de leche condensada
1 cda. de zumo de limón
50 ml de cointreau
2 cdas de miel de brezo
una ramita de hierbabuena fresca

Tan fácil como pelar la papaya, retirarle las semillas y cortarla en cubitos pequeños, como de un centímetro. Mezclamos con la miel que habremos calentado un poquito para que esté más líquida y añadimos el licor, que podéis sustituir por el que más os guste, incluso de esos sin alcohol si lo van a tomar los niños.
Aparte en un bol ponemos la nata, el queso, la leche condensada y el zumo de limón, y batimos hasta que la nata monte, obteniendo una mezcla bastante consistente que meteremos a la nevera hasta la hora de emplatar el postre.
Para servir ponemos en un vaso o copa transparente unas cucharadas de la papaya aderezada y un poquito del jugo que haya soltado. Con una cuchara grande hacemos una quenelle  con la mezcla de nata que habrá cuajado y resultará algo similar a una mousse (o nos dejamos de franchutadas y cogemos una buena cucharada :P y listo) y la colocamos sobre la papaya. Adornamos con unas hojitas de hierbabuena picada y a disfrutar de este postre express!!

 

sábado, 5 de enero de 2013

Roscón o Kringle de Reyes

Antes de nada, FELIZ AÑO A TODOS!!! Brindo por todos vosotros y por los que se nos han ido.
 
No pensaba publicar la receta del Roscón de Reyes, puesto que la red está inundada de cientos similares, pero algunos de vosotros me lo habéis pedido y además, cada día mi memoria se asemeja más a la de un pez y no estará de más que la deje escrita por si las moscas... :P
 
El Roscón yo lo hago en casa desde hace años, porque no me gustan nada la mayoría de esos bollos hechos con grasas sospechosas que nos meten por los ojos un mes antes en todos lados. Que esa es otra... cuando llega el día del tradicional dulce, tan saturados estamos sólo de verlo, que ya no nos hace ni gracia. Además se ha convertido en intocable y si lo queremos de calidad, tenemos que pagarlo a precio de oro... y la verdad es que nadie estamos para florituras últimamente.
Intentemos cambiar eso!! Démosle a cada cosa su valor, hagámosla en su momento, inculquemos en nuestros pequeños la vuelta a las tradiciones y la ilusión que producen cosas caseras tan ricas como este dulce navideño, que os aseguro que se puede conseguir de sobresaliente, con algunas instrucciones, un poco de tiempo y ganas de disfrutar y compartir algo tan maravillosamente rico.
Este año he dado a mi roscón la bonita forma de un bollo típico de los países nórdicos, El Kringle, que suele hacerse salado con diferentes sabores, pero que en Estonia por ejemplo, se pone dulce precisamente en la noche de Reyes. Más abajo os cuento en qué punto y cómo debéis hacer para conseguirlo.

Mi receta al principio pecó de un poco "seca";  yo le echaba la culpa al horno, pero hace un par de años que eso ha cambiado, porque gracias a mi querida Su de los Webos (Fritos) he descubierto que con la proporción de ingredientes adecuada, algunas cosas importantes a tener en cuenta y un poquito de cariño, el resultado es magnífico.
Yo me he quedado con varios puntos clave a seguir:
-Utilizar una buena harina de fuerza (con una normal sale un roscón duro y seco, tipo pan)
-La levadura ha de ser fresca de panadero. Si prefieres utilizarla seca (de panadero, que no vale la química!!!), recuerda que necesita un poco más de tiempo para levar y que 1 sobre de levadura seca de 5,5 gramos equivale a 16 gramos de levadura fresca más o menos.
-Respetar los tiempos de levado, procurar que mientras leva, la masa esté en un sitio templado y seco, libre de corrientes de aire, y tapadito con un paño o con un film transparente.
-Si nos quedamos cortos con el levado no crecerá lo suficiente y si leva demasiado al sacarlo del horno se desinflará como un globo.
Parece complicado, pero no lo es, no os preocupéis, respetando esos puntos y siguiendo la receta, os garantizo el éxito rotundo, incluso al día siguiente tendremos un roscón más que aceptable. Así que manos a la masa!!!!
 
Ingredientes:
120 g de azúcar glass
la ralladura de un limón y de una naranja (sólo la parte de color)
130 ml de leche templada
30 gr de levadura fresca prensada de panadero
1 cucharadita de azúcar normal
580 g de harina de fuerza

70 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos medianos
25 gr de agua de azahar
1 pellizco de sal
La decoración que prefiramos: frutas escarchadas, almendras laminadas, azúcar húmedo, coco, naranja confitada.....


Aromatizado del azúcar y masa madre.
Lo primero que haremos será aromatizar el azúcar glass. Para ello la mezclaremos bien con las ralladuras de naranja y limón, hasta que no queden grumos y la reservamos.
Después hacemos la masa madre, que no es otra cosa que una bola de masa que dejaremos fermentar antes de incorporarla a la masa principal. Para ello separamos la cucharadita de azúcar normal, 70 gr de leche, 10 gr de levadura y 130 gr de harina. Templamos un poquito la leche (ojo! si está caliente nos cargaremos la levadura, sólo templada, es decir que cuando meto el dedo no noto la diferencia :P jeje) y disolvemos en ella la levadura. Añadimos los 130 gr de harina y la cucharadita de azúcar normal y formamos con ello una bola, la amasaremos un minuto, hasta darle forma y que se integre todo bien, y la pondremos en un bol o jarra cubierta con abundante agua templada. Nos olvidaremos de ella mientras preparamos la masa principal. En unos diez minutos flotará, síntoma de que está en el punto que necesitamos.
Masa principal.
Si tenemos panificadora, colocamos el resto de ingredientes en el cubilete (excepto la decoración, por supuesto) y añadimos el azúcar aromatizado y la bola de masa madre, que a estas alturas habrá flotado ya y estará esponjosa. Ponemos el programa de masa para pasta (el 7 en la Silver Crest) que dura unos 15 minutos. Dejaremos reposar unos 5 minutos y volveremos a ponerlo. Con esto conseguimos una masa mucho más elástica. Sacamos a un bol grande, la tapamos con film transparente (ligeramente aceitado) y la dejaremos en un lugar cálido, apartada de las corrientes de aire, durante unas 5 horas, hasta que doble (o más) su tamaño.
Si no tenemos amasadora, lo haremos a mano, templaremos la leche y disolveremos en ella la levadura. En un bol cerniremos la harina y haremos un hueco en el centro donde pondremos el resto de ingredientes: los huevos sin batir, la leche con la levadura, el agua de azahar y el azúcar glass, la bola de masa madre, la mantequilla a punto de pomada y la sal. Removeremos con fuerza hasta integrarlo todo bien, lo volcaremos en la encimera aceitada ligeramente y amasaremos  hasta conseguir una bola de masa lisa, elástica y brillante. La dejaremos reposar igualmente hasta que doble su volúmen.
Pasado ese tiempo tendremos una masa muy esponjosa, ligera y con unas leves burbujitas en la superficie. La volcaremos a una mesa de trabajo ligeramente aceitada (las manos también las aceitaremos un poquito antes de manipularla) y la desgasificaremos. Esto lo conseguiremos amasando suavemente durante un par de minutos.
Es hora de dar forma a nuestro roscón. Formaremos una bola grande o dos pequeñas, las dejaremos relajarse unos minutos y metiendo los dedos en el centro empezaremos a agrandar el agujero hasta que tenga algo más del doble del hueco que nos gustaría que tuviera una vez horneado. O si lo preferís podéis usar un truco que es colocar en el centro un aro de emplatar o una bola de papel aluminio, eso evitará que el agujero se cierre al crecer la masa. Este procedimiento valdría para hacer roscón sin relleno o para rellenar una vez horneado.
El que nos gusta en casa es de los grandes y va relleno de cabello de angel, así que lo que yo hago es lo siguiente: Después de desgasificar la masa la estiro formando un rectángulo grande y largo, no demasiado fino, de 1cm y medio de grosor más o menos, extiendo el cabello de ángel en una capa fina por toda la superficie y lo enrollo haciendo un cilindro que luego cerraré formando un círculo.
Si os habéis decidido por darle forma de Kringle hacemos lo mismo, lo estiramos, repartimos el relleno, que en el caso de las fotos de arriba, son frutas confitadas picaditas y mezcladas con un par de cucharadas de cabello de ángel. Lo enrollamos y lo cortamos por el medio a la larga pero dejando el cilindro unido en un extremo, para luego hacer una trenza de dos cabos y unir ambas puntas formando un círculo. No tengo fotos de este proceso, pero os aseguro que es más fácil de lo que parece; en la red encontraréis imágenes del paso a paso.
Si queréis poner un regalito o un haba es el momento, colocándolo envuelto en papel de aluminio o film de cocina e introduciéndolo en el roscón por la parte de abajo, cerrando luego el agujero.
Colocaremos el roscón con cuidado sobre un silpat o un papel parafinado en una fuente de horno, y lo dejaremos alejado de las corrientes de aire y en una habitación cálida (la cocina está bien), tapado con film aceitado o con un paño fino de algodón, durante otro par de horas o hasta que veamos que ha duplicado su tamaño. 
Con una brochita fina lo pintaremos suavemente con huevo batido mezclado con un poquito de agua y lo adornaremos con las frutas confitadas, azúcar humedecido ligeramente en agua de azahar, almendras o lo que más nos guste.
Precalentaremos el horno a 200º durante al menos media hora y meteremos nuestro roscón en la parte media del horno, con calor arriba y abajo, durante 15- 18 minutos, bajaremos a 180º y dejaremos otros 5 o 7 minutos más.  Si habéis hecho dos roscones pequeños recomiendo hornear de uno en uno durante algo menos de tiempo, con 15 o 18 minutos en total será suficiente.
 
Esponjoso, tierno y delicioso!!! Felices Reyes a todos!
 
 
 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Cúrcuma



La raíz de la herbácea Cúrcuma longa con su alto poder colorante de un intenso amarillo anaranjado, se ha usado a lo largo de los tiempos para teñir telas, cueros y lanas y para colorear partes del cuerpo; pero sobre todo se le ha dado un gran uso medicinal por sus magníficas propiedades y ha sido siempre muy valorada como condimento y colorante culinario.
En India se utiliza desde hace siglos como ingrediente principal del famosísimo curry, donde se mezcla con pimienta negra para favorecer su absorción, ya que por sí sola es difícil de asimilar.
En Japón por ejemplo, se sirve a veces junto con el té. Industrialmente se utiliza para dar color a mantequillas, quesos y mostazas, en rebozados y sopas preparadas. Se comercializa como el aditivo alimentario E100. 
La cúrcuma tiene altas propiedades antitumorales, antioxidantes (hasta trescientas veces más potente que la vitamina E), antiartríticas y sobre todo antinflamatorias. Hay estudios que demuestran la capacidad de la cúrcuma para estabilizar muchas patologías como las enfermedades hepáticas, renales, cardiovasculares, neurodegenerativas, en la diabetes, en la hepatitis y en las cataratas. Las últimas investigaciones sobre los efectos biológicos de los extractos de cúrcuma y de los curcuminoides están encaminados a estudiar su actividad anticancerosa, principalmente frente al cáncer de piel, boca, colon y duodeno.
 
En Oriente es habitual usarla en casos de resfriados, gripes, infecciones y diarreas. Además tiene efecto expectorante, su aplicación externa mejora enfermedades de la piel como dermatitis, hongos y psoriasis, es ideal en problemas digestivos, favorece el buen funcionamiento del hígado ya que lo protege de toxinas y disminuye el colesterol ingerido, y podríamos usarla incluso contra inflamaciones en las encías cepillándolas directamente con un poco de cúrcuma en polvo.

Está claro que incorporar la cúrcuma en nuestra dieta nos beneficiaría enormemente.
 
Hay muchas recetas en las que podemos sustituir ese colorante amarillo artificial tan dañino (tartracina) por polvo de cúrcuma y por ejemplo, preparar un delicioso  arroz con mejillones. Añadir cúrcuma a los rebozados o revueltos de huevo proporciona un bonito y atractivo color dorado.
También podemos preparar una bebida fantástica y reconstituyente como esta Leche de Cúrcuma que os dejo aquí.
 
Ingredientes

1 taza de leche desnatada
1 dátil sin hueso o 10 o 12 uvas pasas
1 cucharada sopera de miel de brezo
1/2 cucharadita de cúrcuma
1 pizca de pimienta negra molida
1 pizca de canela
1 pizca de jengibre molido
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
 
Ponemos todos los ingredientes en un cazo y llevamos a ebullición, bajamos el fuego y mantenemos 2 minutos removiendo de vez en cuando. Colaremos para servir y tomar fria o caliente.
 
 
Gracias Felicidad y Fernando por las horas invertidas en conseguir estas maravillosas fotos para mi entrada.
 
 

viernes, 12 de octubre de 2012

Milhoja de berenjena y queso

Hoy os traigo una receta facilona y muy rica, no hay tiempo para más... que el fin de semana se presenta con un montón de compromisos... y con sol!! así que lo exprimiremos a tope ;)
Sin más dilación, aquí la tenéis:

Ingredientes

1 berenjena
Queso Casín *
Mermelada de tomate *
Aceite para freir
Pan de molde (o de pueblo)

Lo primero que haremos será tostar el pan en la tostadora y cortar unos círculos con un cortapastas.
Laminaremos la berenjena, bien lavada y sin pelar, lo más fina posible, casi transparente, y la freiremos en aceite bien caliente hasta que quede dorada y crujiente. Las colocaremos sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Untaremos la mermelada sobre la tostada, colocaremos unas láminas de berenjena, unas láminas muy finas de queso, algunas más de berenjena y adornamos con unas gotitas más de mermelada y una pizca de queso.
Listo para degustar.


Apunte sobre el queso: El queso Casín asturiano es un queso de sabor fuerte y picante, que se equilibra a la perfección con la mermelada. Si preferís un queso de menos potencia podéis cambiar a vuestra marca habitual, pero siempre recomiendo un queso curado de leche cruda que equilibre el conjunto, quizás uno con un toque ahumado combinaría también estupendamente.
La mermelada de tomate en este caso es casera y hecha con excedente de tomatitos cherry que muy amablemente me dió mi vecina Carmen, a la que dedico esta receta.
Mermelada de tomate: Ponemos en un cazo 500 gr de tomatitos bien maduros, 200 gr de azúcar y una vaina de vainilla y dejamos cocer a fuego medio durante 35 o 40 minutos, removiendo de vez en cuando. Pasamos por un chino, dejamos enfriar y a disfrutarla. Va bien con cualquier cosa y se conserva estupendamente un par de semanas en la nevera.
He probado a sustituir la mermelada por miel o sirope de arce y también está delicioso.