martes, 15 de marzo de 2011

Hojaldritos

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Este fin de semana lo he pasado entre masas, y no, no ha sido en un concierto... que como no sea el del Coro de canto gregoriano, aquí está difícil la cosa.
Por fin me atreví con mi primer hojaldre. Siempre había escuchado lo complicado que es hacerlo en casa, que si las temperaturas, los dobleces, el plastón... (y eso qué eeesssss??)  vamos, que con la fama de trabajoso que tiene y el poco tiempo que yo tengo, me traía mucho más a cuenta bajar a comprarlo al super por menos de 2€. Hay marcas que tienen un resultado bastante aceptable.
Pero hablar con la vecina es lo que tiene.... te pica el gusanillo de que a ella y a su madre le sale genial el hojaldre, y cierto es que el sabor era espectacular; así que con algunos de sus datos y la receta infalible de Webos fritos  me lancé a invertir algo de mi tiempo y a pringarme las manos, que además dicen que relaja mucho... :D
A los que también compráis el hojaldre hecho y estirado, he de deciros que, si bien es cierto que no es una cosa para hacer a diario porque lleva su tiempo, tampoco es tan complicado como dicen, con unos detalles a tener en cuenta nos saldrá un hojaldre casero buenísimo, aunque confieso que he tenido algún "descuido" y que podría haberme quedado mucho mejor... pero todo se andará.
Según dicen es muy importante que la cocina y la encimera estén frescos, o sea que si queréis intentar hacer hojaldre casero, no esperéis al verano, o en ese caso, poner alto el aire acondicionado... jajaja
Ahora entiendo porqué nuestras abuelas madrugaban tanto para hacer el hojaldre, debían terminarlo antes de encender la gloria...
Otro detalle es procurar que la masa no se caliente, utilizar la mantequilla bien fria y no amasar en exceso para que no se derrita. Y también muy importante, que exista un choque térmico entre la masa (lo más fria posible) y el horno (muy, muy caliente). Según los entendidos esto hace que la mantequilla impluse la masa y la separe en láminas al derretirse rápidamente.
Lanzados los consejos, y como dice Su, vamos a despeinarnos un poquito...

Ingredientes (para unos 18 hojaldritos)

250 gr de harina (yo utilizé de fuerza, pero sirve la normal)
125 ml de agua tibia
5 gr de sal
175 gr de mantequilla de buena calidad en un bloque
30 gr más de mantequilla fundida tibia
Hacemos el famoso plastón con la harina, el agua, la sal y la mantequilla fundida. Integramos bien, amasamos no demasiado y formamos una bola. Con un cuchillo le hacemos una cruz profunda, la envolvemos en film transparente y la metemos a la nevera durante un par de horas.
Espolvoreamos un poco de harina en la encimera y colocamos el plastón; con un rodillo estiramos la masa formando una cruz (mejor veis como lo hace Su, que lo explica divinamente con fotos y todo). Ponemos en el centro el taco de mantequilla y  lo cubrimos con los brazos de la cruz, como si estuvisemos cerrando completamente una caja: el lado derecho, el izquierdo encima, ahora el de allá y finalmente el cercano a mi. Unos golpecitos con el rodillo y estiramos bien haciendo un rectángulo largo, que doblamos en tres partes. La de allá primero hacia la mitad y la de cerca, encima. Nos ha vuelto a quedar un paquetito que giramos 90º dejando el cierre a nuestra derecha. Repetimos la operación, es decir, estiramos para conseguir un rectángulo y doblamos en tres. Ya tenemos 2 vueltas (son 6). Mi vecina tiene un truco para saber en todo momento en qué vuelta está, que es marcar sobre la masa con la punta de los dedos tantos puntos como vueltas tenemos hechas. Así que marco 2 dedos. Envolvemos en film y a la nevera un ratín, unos 20 minutos.
Los famosos dobleces y giros del hojaldre son sencillos aunque ahora no os lo parezca. Os quedará muy claro si volvéis a mirar las fotos de Su. Llevan un tiempo de reposo entre ellos, que lo hace un pelín más enredoso, pero nunca complicado. 
Vamos a por el tercer y cuarto doblez. Colocamos la masa con el cierre hacia nosotros, estiramos y doblamos en tres; giramos 90º con el doblez a la derecha, estiramos y doblamos otra vez en tres. Marcamos 4 dedos, envolvemos y a la nevera otros 20 minutines.
Repetimos la última vez con las dos vueltas que nos quedan y a la nevera con 6 deditos marcados.
Es el momento de poner a precalentar el horno a 230º, al menos durante media hora, que con los 10 minutos de precalentamiento no es suficiente creo yo, tiene que estar bien caliente. Otro buen truco es aprovechar a hornear alguna otra cosa antes que el hojaldre, una buena lasaña para la cena por ejemplo... :)
Finalmente estiramos la masa procurando dejar un rectángulo de 1 cm de grosor y cortamos como más nos guste nuestros hojaldritos. Los colocamos en la bandeja del horno, bajamos la temperatura a 200º y los pintamos de huevo batido, o como yo en este caso con una glasa hecha con 1 clara de huevo y unos 70 gr de azúcar glass. Un poquito de picadillo de almendra cruda y adentro hasta que tengan un bonito color dorado. En más o menos 30 minutos los tendremos. Azúcar glass para decorar.

Pues tampoco ha sido tan complicado y he tenido un resutado más que satisfactorio para ser la primera vez. Lo mejor, el olorcito tan rico que inunda toda la casa, de estos crujientes hojaldres con sabor auténtico a mantequilla, como los de antes.... uhmmmmmmm!!!
Pruébalo y verás como repites.... yo ya he comprado más mantequilla.... jajajaja  Besitos!!

2 comentarios:

  1. No sabes cuanto me alegro que te hayas lanzado a la piscina.la verdad es que no se ve la diferencia hasta que uno prueba hacerlo en casa. Te cojo uno que pintan de lujo.

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  2. que suerte tengo.....
    Pilart solo se ah llevado uno.... pues yo me llevo tres o cuatro, jajajaja
    vaya pintaza !!!!!!!!!!!!

    bss

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Me apetece saber qué opinas, así podré mejorar :D Gracias!!